Son unos premios irónicos que toman el nombre de Charles Darwin, el creador del darwinismo (teoría que dice que los seres más adaptados de una especie son los que sobreviven, permitiendo así la evolución). Estos premios se les otorga a aquellos que han muerto gracias a su estupidez o han quedado estériles por la misma causa.Bien, pues uno de los premios es este:
Un hombre iba en una silla de ruedas motorizadas hacia un ascensor. Justo cuando llega al ascensor, este se cierra. El hombre enfadado empieza a golpear la puerta del ascensor con la silla de ruedas hasta destrozar la puerta y caer por el hueco del ascensor. "Este muerto de 40 años vive como un caso emblemático: el estrés mata, la gravedad mata, también."
Y si no os lo creéis mirad esta grabación de una cámara de seguridad:
Desde Gilipolleces de una tarde de verano os decimos: si vais a morir, que sea por la edad y no por la gilipollez.





